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| Prado Enea 2000. |
| Variedades |
| Tempranillo 80%, Garnacha, Mazuelo y Graciano. |
| Suelo |
| Arcillo-calcáraeo y aluvial. |
| Elaboración |
Junto a las uvas del Torre Muga, las uvas de Prado Enea son siempre las últimas en entrar en la Bodega. Con esto nos aseguramos una maduración óptima.
La uva fermenta siempre en depósitos de roble de 10.000 Kgs. de capacidad sin control de temperatura ni adición de levaduras. La maceración es variable pero puede prolongarse hasta veinte días. La crianza de este vino es de doce meses en depósitos de roble de 16.000 litros, treinta y seis meses en barricas de roble (mínimo), y
treinta y seis meses (mínimo) en botella. Tras la crianza se realiza una ligera clarificación con clara de huevo fresco. |
| Cata |
Color rojo, extraordinariamente vivo tras su paso por barrica y botella. Tonos de cereza madura en el bulbo de la copa. Vino radiante que refleja la luz de forma pura.
En nariz apreciamos un abanico diverso pero muy equilibrado de fruta madura y compotas predominando las ciruelas y manzanas. Tras la primera impresión surgen especias dominadas por el clavo y la vainilla.
En boca encontramos los equilibrios de la potencia y estructura por un lado y la sedosidad y untuosidad por el otro. En este difícil equilibrio la acidez, tan distintiva de los Prado Enea, pasa totalmente desapercibida y, sin embargo, está ahí dando carácter y perspectiva de futuro al vino. En retrolfacción se vuelven a percibir de las especias ganando estas en frescura e intensidad. |
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