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| Aro 2004. |
| Historia |
A finales de los años 80 la familia Muga se plantea realizar elaboraciones especiales con vinos más actuales, pensando principalmente en los mercados internacionales. Vinos más robustos, más densos, más potentes pero sin perder un ápice de la elegancia y complejidad que siempre han presidido los vinos de la casa. De esta forma nace el primer Torre Muga 1991 con una importante repercusión nacional e internacional. Tras dos años negativos en 1994 sale a mercado un nuevo Torre Muga más completo gracias a la experiencia acumulada. Los siguientes vinos ganan en complejidad y en perfección... 1995, 1996, 1998. Con cada nuevo vino se incrementan un poco más los requerimientos de calidad, la selección en viñedo es cada vez más compleja y exigente.
En 1998 la familia Muga adquiere una serie de viñedos viejos con el fin ampliar la posibilidad de selección de uva.
En el camino de la búsqueda de la excelencia nos dimos cuenta de que debíamos seleccionar cantidades muy pequeñas de uva y que el tamaño de los depósitos de fermentación era excesivamente grande para este propósito. Fue por este motivo que comenzamos a redimensionar una parte de la bodega para manipular cantidades muy discretas de uva.
En 1999 comenzamos la construcción de pequeños depósitos de madera aptos para las cantidades que estábamos seleccionando. En la cosecha 2.000 la mitad de los nuevos depósitos de madera estaban construidos y, por primera vez, cada una de las pequeñas partidas que componen Torre Muga se elaboró por separado. El resultado fue sorprendente; la diversidad de caracteres, y matices dentro de caracteres, nos abrió un abanico impresionante. Después de muchos años trabajando en los mismos viñedos llegamos a la conclusión que aún queda mucho por aprender; por un lado descubrimos uvas que suponíamos de gran calidad pero que no la tenían y al estar mezcladas en un coupage pasaban desapercibidas, por otro lado, el hallazgo mas sorprendente fue encontrar determinadas zonas dentro de los viñedos que marcaban claras diferencias: vinos de potencia desconocida, aromas sorprendentes y de una complejidad fuera de lo común....el resultado no pudo ser mejor: un Torre Muga 2000 netamente mejorado y.... algo más.
Durante los controles de maduración de las uvas destinadas a Torre Muga tenemos por costumbre seleccionar aquellas plantas con una potencialidad especial con el objetivo de recoger sarmientos que, tras injertado, sirviesen para plantar nuevos viñedos. A partir de aquí surgió la idea: ¿porqué no elaborar un vino a partir de uvas de viñedos viejos pero solo con plantas potencialmente perfectas?... a esta idea le dimos el nombre de Aro, un homenaje, sin hache, a la capital del vino de Rioja.
Los viñedos viejos son, en teoría, los de mejor calidad. Pero ocurre que, por cuestiones de diversa índole: suelo poco profundo, problemas sanitarios, problemas climatológicos, accidentes durante el cultivo, etc una parte importante de las plantas presentan problemas que dificultan una perfecta maduración de la uva, a pesar de que frecuentemente no se observan alteraciones claramente en el exterior de la planta.
ARO surge pues de viñedos de más de 60 años entre los cuales se han seleccionado plantas una a una. Los criterios de selección son los siguientes:
- Laderas Sur, Sur-Este del valle del Rio Oja.
- Suelos profundos: dentro de una misma parcela la profundidad puede variar de forma importante.
- Textura de la tierra: alto contenido en arcilla.
- Aspecto de la cubierta vegetal.
- Ausencia de enfermedades.
- Y la más importante de todas... cata de granos de uva. Todas las cepas de este vino han sido catadas.
Una de las apuestas de Bodegas Muga es la variedad Graciano en cuya viticultura lleva años investigando con resultados positivos. Variedad difícil donde las haya supone el complemento perfecto de Tempranillo es por esto que en este vino supone hasta el 30% de la composición del vino final.
A partir de aquí el resto es una elaboración cuidada basada en la mínima intervención que respete la vocación de la tierra:
- Fermentación en depósitos de pequeña capacidad.
- No adición de levaduras. La levadura indígena, autóctona, realizará la fermentación.
- No control de temperaturas. La dinámica de fermentación es completamente natural.
- Descube a barricas nuevas donde termina la fermentación.
- Batonage de las lías finas durante 3 meses aprox.
- Fermentación maloláctica en las mismas barricas en la primavera del año siguiente.
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| Crianza |
las barricas son construidas, desde hace 30 años, en la propia bodega para que el enólogo pueda controlar la calidad del proceso. Hay una serie de puntos clave que nos garantizan la máxima calidad:
- Control de origen: Bodegas Muga compra la madera en origen para garantizar su procedencia.
- Control de curado: Disponemos de secaderos propios al aire libre.
- Control de fabricación: El enólogo inspecciona una a una las barricas para garantizar la ausencia de ampollas o defectos.
- Control de tostado: Es un de los puntos mas importantes. Un buen tostado, realizado por expertos, adaptado a la potencialidad del vino contribuirá de forma decisiva en la calidad final.
El roble que utilizamos para Aro es del bosque Tronçais de grano excepcionalmente fino, las duelas han sido seleccionadas una a una. Tiene un curado de dos años. El tostado no es muy intenso pero largo en el tiempo lo que mejora cuantitativa y cualitativamente los aportes de la madera. El tiempo de estancia en roble ronda los 18 meses. |
| Embotellado |
| tras la crianza sufre una ligera clarificación y se embotella sin filtrado. El corcho utilizado para este vino es, sin duda alguna, uno de los mas caros del mundo. Su selección ha supuesto un gran esfuerzo ya que hablamos de una calidad fuera de lo común. De esta forma garantizamos un excepcional cierre y una mejor conservación. |
| Cata |
| Se viste en elegantes tonos rojos con dejos aún violáceos de una marcada juventud, bien conservado. En el aroma se combinan de forma sutil notas frutales de frutos de baya roja con notas especiadas. Este aroma es intenso, limpio y sutil. En boca es sabroso, de elegante entrada y carnosa evolución. Su expresión tánica potente pero modulada, lleva el vino hacia un final de boca largo y halagador. Vino complejo, gustoso, amplio, de excelente potencia. |
| Variedades |
| 70% Tempranillo y 30% Graciano. |
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